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6 ene 2010

- ¡Ya vienen los Reyes, ya vienen los Reyes! - Canturreaba la pequeña Bea dando saltos en la cama.

Aquella era para Bea la mejor noche del año. Para sus padres no tanto. Se le quitaba el sueño solo de pensar que en cuestión de horas estaría jugando con nuevos juguetes sin ser su cumpleaños. Bea estaba obsesionada con conocerlos. Por eso se pasaba siempre casi toda la noche despierta, hasta que el sueño la vencía, prácticamente al alba. ¡Qué aguante tiene esta niña cuando quiere! Siempre le decía a su mamá que si escuchaba algún ruido, la avisara. Pero mamá nunca escuchaba ningún ruido. ¡¡Y Bea que solo quería darles las gracias por ser tan buenos con ella!!




* Espero que Los Reyes Magos sean buenos y justos con todos ustedes :)
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24 nov 2009

Hoy la pequeña Bea se aburre. Hoy la pequeña Bea quiere salir a jugar. Pero llueve. El sol ha decidido jugar al escondite con las nubes. Así que hoy toca jugar en casa. A hurtadillas, desordena el armario de su mamá y se lleva mil y una toallas. Hoy Bea va a construir su castillo de princesa.
Como ya tiene sus paredes, ahora solo le falta cemento para unirlas, así que se hace con la cajita de las pinzas que su mamá utiliza para tender la ropa. Ahora sí lo tiene todo. Bea se acurruca en una esquinita del salón y empieza su labor. Frunce el ceño cuando no sabe dónde colocar una pinza, pero Bea es muy lista y poquito a poquito, su pequeño refugio comienza a tomar forma.
Et, voilà! El castillito de princesa está terminando. Y hasta tiene una puerta. La pequeña Bea coge sus muñecas, se agacha y entra en su castillo con cuidado. Y, ¡que calentito que es! Aunque está un poco oscuro. Pero bueno, se está tan bien allí que no tiene ganas de salir.
Y parece estar divirtiéndose mucho porque, cuando su mamá la llama, Bea no contesta. Ésta entra en el salón y se encuentra con la obra maestra de Bea. Abre la cortinita del refugio y, ¡tachán!, ahí esta Bea. Acurrucada en su castillo, totalmente dormida. Con aires de princesa.